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Resumen

25/04/2008

"LIBRO DE BUEN AMOR", ARCIPRESTE DE HITA

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Necesidad de una vieja mensajera y condiciones que ésta ha de tener.

Si le envías recados, sea tu embajadora
una parienta tuya; no sea servidora
de tu dama y así no te será traidora:
todo aquel que mal casa, después su mal deplora.

Procura cuanto puedas que la tu mensajera
sea razonadora sutil y
lisonjera,
sepa mentir con gracia y seguir la carrera
pues más hierve la olla bajo la tapadera.

Si parienta no tienes, toma una de las viejas
que andan por las iglesias y saben de callejas;
con gran rosario al cuello saben muchas consejas,
con llanto de Moisés encantan las orejas.

Estas pavas ladinas son de gran eficacia,
plazas y callejuelas recorren con audacia,
a Dios alzan rosarios, gimiendo su desgracia;
¡ay! ¡las pícaras tratan el mal con perspicacia!

Toma vieja que tenga oficio de herbolera
que va de casa en casa sirviendo de partera
con polvos, con
afeites y con su alcoholera
mal de ojo hará a la moza, causará su ceguera.

Procura mensajera de esas negras pacatas
que tratan mucho a frailes, a monjas y beatas,
son grandes andariegas, merecen sus zapatas:
esas trotaconventos hacen muchas contratas.

Donde están tales viejas todo se ha de alegrar,
pocas mujeres pueden a su mano escapar;
para que no te mientan las debes
halagar
pues tal encanto usan que saben engañar.

De todas esas viejas escoge la mejor,
dile que no te mienta, trátala con amor,
que hasta la mala bestia vende el buen corredor
y mucha mala ropa cubre el buen
cobertor.

Si dice que tu dama no tiene miembros grandes,
ni los brazos delgados, luego tú le
demandes
si tienes pechos chicos; si dice sí, demandes
por su figura toda, y así seguro andes.

Si tiene los sobacos un poquillo mojados
y tiene
chicas piernas y largos los costados,
ancheta de caderas, pies chicos, arqueados,
¡tal mujer no se encuentra en todos los mercados!

En la cama muy loca, en la casa muy cuerda;
no olvides tal mujer, su ventajas acuerda.
Esto que te aconsejo con Ovidio concuerda,
y para ello hace falta mensajera no
lerda.

Hay tres cosas que tengo miedo de descubrir,
son faltas muy ocultas, de indiscreto decir:
de ellas, muy pocas mujeres pueden con bien salir,
cuando yo las mencione se echarán a reír.

Guárdate bien que no sea vellosa ni barbuda
¡el demonio se lleve a la pecosa velluda!
Si tiene mano chica, delgada o voz aguda,
a tal mujer el hombre de buen seso la muda.

Le harás una pregunta como última cuestión:
si tiene el genio alegre y ardiente el corazón;
si no duda, si pide de todo la razón
si al hombre dice sí, merece tu pasión.

25/04/2008 22:19 Autor: rociomadrid. #¿Necesitas ayuda?. Tema: Literatura medieval No hay comentarios. Comentar.

27/04/2008

"EL CONDE LUCANOR", DON JUAN MANUEL

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Lo que le aconteció a un ciego con otro

-Patronio, un pariente y amigo, de quien me fío mucho y estoy seguro de que me estima verdaderamente, me aconseja que vaya a un lugar del que recelo yo mucho. Y él díceme que no tenga recelo, que antes recibirá él la muerte que dejar que yo reciba ningún daño. Y ahora ruégoos que me aconsejéis sobre esto.

-Señor conde Lucanor —dijo Patronio-, para este consejo mucho querría que supieseis lo que le aconteció a un ciego con otro.

El conde le preguntó cómo había sido aquello.

-Señor conde -dijo Patronio-, un hombre moraba en una villa, y perdió la vista de los ojos y quedó ciego. Y estando así, ciego y pobre, vino a él otro ciego que moraba en aquella villa, y díjole que fuesen ambos a otra villa cerca de aquella y que pedirían por Dios y que tendrían con qué mantenerse y alimentarse.

Y aquel ciego le dijo que él sabía el camino a aquella villa, que había allí pozos y barrancos y muy difíciles pasos; y que se recelaba mucho de aquella jornada.

Y el otro ciego le dijo que no tuviese recelo, ya que él se iría con él y lo Pondría a salvo. Y tanto le aseguró y tantas ventajas le mostró en el irse, que el ciego creyó al otro ciego, y fuéronse. Y cuando llegaron a los lugares difíciles y peligrosos, se cayó el ciego que guiaba al otro, y no dejó por eso de caer el ciego que recelaba del camino.

Y vos, señor conde, si recelo tenéis, no os pongáis en peligro por lo que vuestro amigo os dice de que antes morirá él que dejar que vos recibáis daño, ya que muy poco os aprovecharía a vos que él muriese y vos recibieseis daño y murieseis también.

El conde, tuvo este par un buen consejo y obró así, y le salid todo muy bien.

Y entendiendo don Juan que este ejemplo era bueno, hízolo escribir en este libro e hizo estos versos que dicen así:

No te expongas nunca a tu desventura

por más que otros crean tu vida segura.

DON JUAN MANUEL

El conde Lucanor.

27/04/2008 11:28 Autor: rociomadrid. #¿Necesitas ayuda?. Tema: Literatura medieval No hay comentarios. Comentar.

"MILAGROS DE NUESTRA SEÑORA", GONZALO DE BERCEO

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De un clérigo leemos que era loco, perdido,

en los vicios mundanos fieramente embebido:

pero aunque estaba loco, tenía un buen sentido:

amaba a la Gloriosa de corazón cumplido[1].

Pero aunque estaba el hombre al mal acostumbrado,

en saludar a ella era bien acordado:

y ni iría a la iglesia ni a hacer ningún mandado

sin que su nombre antes no hubiera pronunciado.

Decir yo no sabría en qué cierta ocasión,

ya que no lo sabemos si la buscó él o no,

enemigos le dieron asalto a este varón,

y fueron a matarle, deles Dios su perdón.

Los hombres de la villa, también sus compañeros,

cómo esto aconteciera ellos no eran certeros[2],

y fuera de la villa, por entre unos riberos

allá lo soterraron[3], mas no entre los diezmeros[4].

Le pesó a la Gloriosa mucho este enterramiento,

ya que yacía su siervo fuera de su convento:

apareciese a un clérigo de buen entendimiento,

y díjole: «Hicisteis error sin fundamento.

Mándote que lo digas: que el que es mi cancelario[5]

no merecía ser echado del sagrario[6];

diles que no lo dejen allí otro treintenario

sino que con los otros lo lleven al osario.

El que habéis soterrado lejos del cementerio,

al que no habéis querido hacerle ministerio,

por este yo te hago todo este reguncerio[7],

si no lo realizas, ya verás lo que es serio».

El dicho de la dueña fue luego realizado:

abrieron el sepulcro aprisa y muy privado[8]

y vieron un milagro no simple, mas doblado;

el uno como el otro fue enseguida notado.

Salía, muy hermosa, de su boca una flor,

de muy grande hermosura, de muy fresca color,

llenaba toda la plaza con su sabroso olor,

que no sentían del cuerpo un punto de su hedor.

Encontraron la lengua que era tan fresca y sana

cual se muestra por dentro una hermosa manzana:

no la tendría más fresca a la media mañana

cuando se hallaba hablando en medio la quintana[9].

Vieron todos que esto venía por la Gloriosa,

pues otra no podía hacer tamaña cosa:

trasladaron el cuerpo, cantando «Specïosa[10]»,

más cerca de la iglesia a tumba más preciosa.

Todo hombre en el mundo hará gran cortesía

si hiciera gran servicio a la Virgen María:

mientras que fuera vivo, tendrá placentería,

y salvará su alma en el último día.

Gonzalo DE BERCEO

Milagros de Nuestra Señora. (Adaptación)



[1] de corazón cumplido: de todo corazón.

[2] no eran certeros: no estaban seguros de cómo había muerto.

[3] soterrar: enterrar.

[4] diezmeros: aquí, quienes son enterrados en tierra sagrada.

[5] cancelario: cargo eclesiástico similar al de secretario.

[6] sagrario: aquí, cementerio donde se entierra a los fieles.

[7] reguncerio: relato, sermón.

[8] muy privado: rápido.

[9] quintana: huerta.

[10] Specïosa: oración que se cantaba a la Virgen.



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